Los sirvientes del palacio contaban que todos los días, el príncipe se pasaba horas mirando su guardarropa sin saber que ponerse, otras tantas pensando si salir a cabalgar o ir a pie, y muchas horas más analizando su compromiso con Belinda, su novia durante mas de 10 años.
Su padre, rey de Griñón, estaba muy preocupado porque pensaba que su único hijo nunca sería un buen monarca si no aprendía a tomar decisiones.
Cierto día, los sabios del rey le aconsejaron que llamara a Evaristo, un brujo de gran renombre, diplomado en la universidad de alquimistas. Así, el brujo Evaristo llegó al palacio real y revisó al príncipe Fernando con su varita. Le diagnosticó una enfermedad muy antigua llamada "mieditis a equivocarsis", entonces le preparó una poción mágica a base de hojas de valentía, yuyos de audacia y granos de energía. Le tapó la nariz, porque tenía un olor apestoso, y se la hizo beber.
Cinco minutos después, el príncipe tomó al fin su primera decisión: casarse con Belinda.
Nose si satánicos, pero mensajes al fin..

No hay comentarios:
Publicar un comentario