Te pido que me busques, que me observes, que no me dejes y ¿me aseguras que lo vas a hacer?. Se te hace tarde, tenes que irte, me levanto y me abrazas fuerte para no perder la costumbre. Pasaron las horas volando, entre tantas idas y vueltas sobre lo mismo, ya todo está aclarado y aun queda mucho por decir.
La despedida se hace eterna y te digo "hasta la próxima vez", te beso SIN PENSARLO como si no te volviera a ver. Un vistazo al reloj es la última señal de nada. Nuestro saludo rutinario y de a poco te vas alejando volviendo a buscar mi mirada cada dos o tres pasos.Ya no puedo hacer mas ¿o si?.
Ahora solo me queda un vacío inexplicable y en él, el presentimiento de que en un par de horas, voy a salir a buscarte.
(tal como lo prometí). 

que lindo todo, saludos a rosario.
ResponderEliminar